Dato Práctico #82
Los huevos son excelentes productos de belleza. Para el cabello seco, mezcle un huevo con un vaso de cerveza y aplÃquelo después del shampoo para conseguir un cabello brillante.
Dato Práctico #82
Los huevos son excelentes productos de belleza. Para el cabello seco, mezcle un huevo con un vaso de cerveza y aplÃquelo después del shampoo para conseguir un cabello brillante.
Las galletas de mantequilla son un clásico de la repostería. Ideales para acompañar el té y, por su sencillez, son perfectas para quienes desean incursionar por primera vez en la repostería.
Precalienta el horno a 180ºC. Coloca el papel mantequilla en cada una de las latas del horno. De esta forma evitarás que las galletas de peguen.
En un bowl grande, cuela la harina y el azúcar. Luego, agrega la mantequilla (cortada en cubos). Mezcla los ingredientes con las manos (1), hasta que obtengas una mezcla cuya consistencia sea similar a la miga del pan.
Agrega la esencia de vainilla y la yema del huevo. Incorpora los ingredientes y revuelve hasta que la mezcla adquiera la consistencia de una masa (2).
En una superficie lisa, espolvorea un poco de harina. Luego, coloca la masa y estírala con un uslero por lado y lado (3). Asegúrate que la masa no quede demasiado delgada. En caso de que esté demasiado pegajosa, guárdala en el refrigerador por 15 minutos y, luego, vuelve a intentarlo.
Con la masa estirada, Corta las galletas utilizando el molde (4), y distribúyelas en las latas del horno. Reutiliza toda la masa que puedas.
Hornea durante 10 a 15 minutos. Lo importante es que los bordes de las galletas queden dorados. Una vez listas, procede a colocarlas en una superficie fria y espera a que se enfríen (5).
Para que se mantengan frescas, te sugerimos almacenar tus galletas en un envase hermético. De esta forma se conservarán por hasta 5 días.
Si deseas darle un toque más festivo a tus galletas, puedes utilizar moldes con distintos diseños.